Luciano

LUCIANO Nacido el 20 de octubre de 1974, como Jepsther Washington McClymont, Luciano empezó cantando en el coro de la Iglesia Adventista pero se irá aproximándo progresivamente a la filosofía de Rastafari. Sobre todo a partir de los 21 años, cuando se traslada a Kingston en busca de una vida mejor y ya, en 1992, consigue enrolarse en el popular sound system Killimanjaro. Desde entonces, Luciano no sólo es el principal responsable del regreso de las roots a las pistas de baile, sino que ha entrado en terrenos de compromiso místico y personal desconocidos en el negocio musical jamaicano desde el apogeo rasta de los 70. Su voz ha estado en el punto de mira de todos los productores y agentes a la caza de ese don divino que es su voz, para ponerlo al servicio de éxitos de cualquier clase: espirituales, soul, baladas…envueltos en música precisa y perfectamente organizada por productores como Phillip “Fattis” Burrell de Xterminator, Castro Brown, Freddie McGregor (Big Ship) o Blacka Dread en Brixton (Londres), ejecutada por músicos de impecable imaginación y solvencia, Sly & Robbie, arreglada por el saxofonista incombustible Dean Frazer o mezclada por el legendario dubmaster de Channel One, Soljie. “Fattis” está desde 1994 detrás de sus larga duración más impactantes, “One Way Ticket”, “Back To Africa”, “Where There Is Life” , “Messenger” o “Sweep Over My Soul”. Tras partir del entorno de Xterminator, su creatividad no se ha resentido en absoluto: ya avisó en 2000 con “Great Controversy” -producido en la escena británica de reggae junto a Mafia & Fluxy y la Cave Crew- de que aún tenía inspiración para crear canciones hermosas. La culminación artística llegó en 2001 con “A New Day”, un álbum lleno de canciones que ya son clásicos, gracias en parte también a la producción ejecutiva y artística de sus constantes Sly Dunbar, Robbie Shakespeare y Dean Frazer.